sábado, 17 de marzo de 2018

Materia Oscura.....Brilante


Materia Oscura….brillante

-        ¿Qué pasa? – pregunto al compañero mientras tomaba el último trago de la cerveza recién enfriada
-        Que si fuera más sencillo obtener materia oscura…..esto sería una mina de oro – afirmo contemplando la helada superficie de la botella de cerveza
-        …y si mi abuelito no estuviera muerto estaría acá con nosotros ahora – se burlo el tercero
-        Si, si, si, ríanse – protesto el de la idea - No tienen visión de negocio. Es como yo digo, terminaran trabajando para mi en ….-
No termino la frase pues un trapo mojado le cayó en la cabeza, proveniente de una mano rápidamente ocultada, le resbalo por el costado de la cara y cayó sobre una extensión eléctrica, provocando un corto circuito que hizo saltar el disyuntor, produciendo un apagón.
-        ¡Que hacen! – intervino el tercero
-        Nos van a echar…. –
-        Shhhss, escuchen – y la discusión se detuvo. Efectivamente un zumbido apagado de muy baja frecuencia, cercana a los 100 hz, apenas perceptible, inundaba todo el laboratorio
-        Se siente más que oírse – fue el comentario generalizado, ya que la vibración se notaba con los riñones más que con los oídos.
-        ¡Miren! – indico alguien mirando hacia donde estaba el contenedor de materia oscura…que ya no lo era tanto. De adentro del contenedor brotaba una tenue luminiscencia que resaltaba claramente en la oscuridad reinante. La materia oscura emitía luz…y vaya a saber que más.
De pronto los sistemas de emergencia repusieron el fluido eléctrico y la luz retorno
-        ¿Qué pasó? –
Y todos se pusieron a recorrer lecturas de instrumentos. Todo ok…o casi.
-        La masa –
-        La masa ¿Qué? –
-        A disminuido, vean –
En la grafica del registrador de masa, que mostraba los últimos 10 minutos de lectura, aparecía una lectura inconfundible, la masa de materia oscura había disminuido
-        ¿Se dan cuenta que significa eso? –
-        Ha habido producción de energía – comento alguien con cara de pánico
-        Tranquilos, no ha habido irradiación, los registradores no muestran cambios –
-        ¿Sera la materia oscura? –
-        ¿Qué otra cosa si no? –
-        Coincide perfectamente. La masa perdida se ha transformado en energía. Recuerden E=mc2 –
-        ¿Cuánta masa se perdió? –
-        Unos 0,005  microgramos  –
-        Eso es como….45.000.000 Joule(1) !! –
-        O sea…unos 12,5 KW/h(2) – afirmo el otro mientras constataba la conversión en su calculadora
-        No es la gran cosa…-
-        Claro, con cinco milesimas de una millonésima de gramo….¿y si fuera toda la masa de la muestra? Debe ser como 50 g por lo menos, unos….- dudo mientras movía los dedos sobre el teclado - ¡¡¡ 1.250.000 Mw/h (3)!!! Guau!!! –
-        Creo que mejor nos vamos de acá – dijo el que había recibido el trapo mojado, haciendo un paso al costado, encarando hacia la puerta.
Y diciendo y haciendo, apagaron todo, cerraron y se fueron.
Al día siguiente renunciaron al trabajo.
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-        ¿Qué diablos pasa acá? - (en realidad el insulto fue basta más importante, pero no se menciona en atención a la sensibilidad de los lectores)
-        No sé Señor –
-        ¿Y cuando lo sabrá? – evidentemente el profesor Picchiatello  estaba muy enojado
      La última lectura daba al traste con toda la nueva teoría que había estado elaborando para explicar el periódico incremento de la masa de materia oscura que habían estado registrando desde hacía semanas. Cerró los ojos y pudo ver claramente como el Nobel se le volvía escapar.
-        Estamos trabajando en eso…- contestó en voz baja el ayudante mientras se retiraba.
-        Si, si, siempre están trabajando en eso -  protesto el profesor al tiempo que, al girar para volver a su oficina, volcaba los restos de café de su tasa.
-        Llame a maestranza – ordeno secamente a Gertrudis, su secretaria, que lo observaba impávida desde atrás de los gruesos cristales que suplían su falencia visual.
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-        ¿Cómo que renunciaron anoche? – Pregunto asombrada Gertrudis
-        Si señora, se fueron así como así, sin decir nada -  contestó el encargado de mantenimiento – ni que hubiesen visto un fantasma.-
-        ¿Pretende que le diga al profesor que los mejores alumnos del instituto lo abandonaron sin siquiera despedirse por temor a unos… fantasmas? –
-        No sé señora, dejaron el trabajo. – se excusó el hombre -Es más, me contaron que hasta abandonaron el instituto… como que algo los hubiese asustado -
-        La irresponsabilidad de los jóvenes - pensó la secretaria para si, pues no se iba a poner a discutir una cosa así con un simple jefe de ordenanzas. En lugar de eso simplemente espeto, con su voz más desagradable
-        Bueno ¿Y que espera para contratar a otros? – urgiéndolo a mover las manos.
-        Nada, nada, ya le envío alguien – se apresuro a responder el pobre hombre.
¿Dónde encontraría alguien dispuesto a ir a limpiar el laboratorio en ese instante? Todo el personal estaba trabajando y….la fama de irascible que se iba formado el profesor hacían difícil conseguir quien quisiera ir allí.
En esas meditaciones estaba cuando por la puerta volvieron a aparecer los pesados esos del “trió catrasca”. Cada dos por tres los mandaban castigados a conserjería.
No eran malos chicos, solo algo “bestias”, como dicen, “de pocas  luces” … ”atolondradados”.
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-        Lo único que podemos ver es que el suceso de la disminución de masa ocurrió unos minutos después del último incremento…- confirmo uno de los técnicos
-        Aja. ¿A qué nivel había llegado la masa?¿cuántos microgramos se sumaron? – Pregunto el jefe de laboratorio, mientras en su cabeza una idea iba naciendo con inquietud.
Tanto es así que no llego a escuchar la respuesta. Casi febrilmente se sentó frente a un ordenador a hacer cálculos. Semejante actitud no era normal en él, por lo que todo el mundo quedo en suspenso, a la espera de las conclusiones que sin duda habría.
-        ¿Y si llegado un valor crítico de masa se produce una emisión de energía? –dejo escapar el comentario en forma de pregunta abierta
Luego de unos momentos alguien aventuro
-        ¿Una oscilación esporádica? –
-        ¿De un solo ciclo? – comento un tercero
-        Si, no suena lógico ¿no? – comento el jefe y siguió meditando en voz alta
-        Para que eso fuera así debería haber algún moderador de la reacción ¿Cómo se podría evitar si no una reacción en cadena…? -
-        No hay nada que actué como moderador, la materia está aislada en el laboratorio –  afirmo un físico del grupo
-        Pero el laboratorio está sumergido en una cámara de agua pesada. ¿No podría ser que esa masa de agua moderada la oscilación? – sugirió alguien
-        Si estuviera en contacto con la muestra, si. De hecho para eso está puesta ahí, por si ocurre un accidente. Pero, salvo eso, no hay forma de que interactué con la materia oscura del contenedor – Explico el jefe
-        Entonces ¿No puede haber pasado que simplemente no se alcanzo el escalón critico…en una de esas “falto un poco mas de masa”….- teorizó otro físico
La idea era inquietante. Podía ser….hacían falta datos, más datos.
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A pesar que los tres fueron enviados inmediatamente al laboratorio para limpiar lo que fuera necesario, no los dejaron entrar hasta bien entrada la tarde, luego de terminadas las tareas del día.
Cuando todos se retiraron los dejaron pasar, para ese momento llevaban varias horas de espera y estaban deseosos de algún refrigerio….pero nada se podría hacer hasta terminado el trabajo. Así que se pusieron a trabajar de inmediato…sin mucha precaución.
-        ¿Dónde está el balde? – pregunto el “colo”
-        ¿Qué se yo che? – respondió el “sombra”
-        Dejen, ya lo busco – indico el tercero, mientras se dirigía hacia un armario al fondo del laboratorio.
Abrió la puerta, movió unas cajas y ahí estaba el balde…justo al lado de una caja de cervezas…. calientes, arriba de unos cuadernos escritos por los anteriores trabajadores. Tomo la caja y paso las cervezas a los otros dos, que instantáneamente le acompañaron en las lamentaciones por la temperatura de las mismas.
-        ….esperen muchachos….a no desesperar. Miren – dijo al tiempo que les mostraba los dibujos que había en el cuaderno
-        ¿Qué es eso? – Pregunto “sombra”
-        No sé, pero acá dice que sirve para “ENFRIAR CERVEZAS” –
-        A ver – manoteo el “colo”, que era el más versado de los tres, al tiempo que le quitaba el cuaderno
-        Deja che – se quejó el que lo tenia
-        Esto esta buenísimo ¡Hagámoslo! – se entusiasmo el “colo” luego de terminar la lectura, degustando por adelantado las cervezas que iban a enfriar.
-        ¿No será peligroso che? –
-        ¿Por qué?, mira, el cuaderno es de los ñoños. Esos tipos serán unos come libros, pero saber saben lo que hacen –
-        Y si, por algo son los mejores promedios del instituto –
-        O sea, ponemos las botellas en el micro onda… conectamos estos terminales al contenedor de materia oscura…le damos “on” a este interruptor…
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Varios años después

-        Y este es el único cráter autocreado conocido – Dijo el guía que llevaba al grupo de turistas
-        ¿Cómo es eso? – pregunto uno de ellos, mientras sacaba fotos al pequeño lago que había en el fondo del mismo. ¿De dónde habría salida esa agua en tan árido desierto?.
-        Así es, nadie sabe cómo pero apareció de la noche a la mañana, luego de un misterioso temblor – comento el guía, bajando la voz para acentuar el ambiente de misterio. Eso siempre causaba impresión en los turistas y mejoraba las propinas
-        ¿Cómo puede ser eso? –
-        No se sabe. Se dice que aquí había un laboratorio secreto del gobierno –
-        Algunos dicen que se guardaban armas extraterrestres y que hubo un accidente….-
Y siguieron andando, recorriendo y contemplando las bellezas del desierto, mientras el cráter iba quedando atrás.
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Notas: (1)  E (J) = m (kg) . C2 (m/s) = 5 x 10-9 x (3 x 108)2 = 45 x 106(J)

            (2) Joules a watts: P(W) = E(J) / t(s) = 45 x 106(J) / 3.600 (s) = (12,5 x 103 W/h) =  1,248 TW/h = 1.248.000 MW/h

 

(3) Tomando en cuenta que la capacidad instalada de generación eléctrica en Argentina, a fines de 2017 era de aproximadamente  33.900 Mw/h los 1.250.000 Mw/h son aproximadamente unas 37 veces más.

sábado, 10 de marzo de 2018

Materia Oscura...oscura


Materia Oscura...oscura

Después de muchos esfuerzos lo habían logrado
No había sido nada fácil, pero, como todo lo que cuesta, los resultados bien valían todos los esfuerzos y sacrificios.
Desde su descubrimiento, en una demostración de cooperación internacional, científicos y presupuestos de varios países habían colaborado durante muchos años para obtener esa muestra que ellos y miles más a través de los sistemas multimedia de todo el globo, observaban mientras era depositada en el contenedor especialmente diseñado para ella.
-        ¡Señores, bien nos merecemos unas vacaciones! – Asevero el profesor Picchiatello encargado del proyecto, mientras los vítores brotaban de las gargantas de todos los que a lo largo del mundo habían participado, de una u otra manera, en este logro.
-        ¿Cuáles son los pasos a seguir?- interrogo el periodista sr. E. Avesdropper del Der Wissenschaftliche Klatsch, prestigioso medio científico mundial
-        Pues, pasadas las vacaciones – bromeo el profesor – estudiaremos las implicancias de este logro en la afirmación de la teoría general de la relatividad y su proyección al futuro del universo – concluyo con falsa modestia
-        ¿Y porque van dejar pasar 20 días?¿Por qué no empezar mañana mismo? – preguntó con femenina lógica M. Olesta, de la revista TV Guia
-        Porque la materia debe estabilizarse y “descansar” (como nosotros, pensó el profesor mientras contestaba) antes de poder trabajar en forma segura con ella –
-        No se preocupe usted, ha estado en el universo desde que este se creo, bien le podemos dar unas semanas, seguirá ahí, tal cual como esta ahora, cuando volvamos…-  y una risa general festejo la ocurrencia. Va, general no, a la señorita Olesta no rió, a ella no le gusto nada, pero nadie le prestó atención.
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                Pasado todo el jaleo, las luces se fueron apagando, los sistemas de seguridad se conectaron y el último en salir cerró la puerta.
Un par de horas después llego el personal de maestranza.
Los tres salieron del sistema de limpieza personal, ubicado al ingreso del laboratorio, entre reverenciosos, asustados y asombrados de estar por fin allí.
Todos eran estudiantes avanzados de ciencias y con gusto habrían pagado, si eso hubiera sido posible, por el honor de conocer ese lugar. Pero no había entradas para el laboratorio, así que tuvieron que jaquear varias bases de datos y sistemas de selección de personal para lograr se les asignara ese trabajo. Que por más área blanca que fuera el laboratorio, siempre había algo que repasar.
El trabajo no era tan simple como cabía esperar, había un cronograma claro y preciso de tareas que realizar, al cabo del cual indefectiblemente debían dejar todo, cerrar el laboratorio nuevamente, avisar al guardia y retirarse.
Estudiantes de ciencias e ingeniería, al fin y al cabo acostumbrados a cumplir con plazos y entregas, completaron el trabajo en unos 5 minutos menos del tiempo estipulado, lo cual fue como si se hubiesen sacado la grande. Nunca nadie disfruto tanto tan escaso tiempo.
Felices como niños en una juguetería iban de un equipo al otro, de una grafica a un diagrama…todo a la carrera…sin tocar nada.
Al final del tiempo estipulado dejaron todo como correspondía y se retiraron.
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-                   ¡Guau! Alucinante –
-        Si, es lo más –
-       ¡Solo faltaron unas buenas birras bien frías para brindar! –
Unas buenas cervezas heladas….el solo pensarlo les hizo hacer agua la boca. Con el calor del verano era casi sacrílego no tomarse una. Pero ¿Dónde sacar una en medio del desierto donde estaba emplazado el laboratorio?. El bar abierto más cercano quedaba en el pueblo…a más de 20 km de allí.
Al día siguiente trajeron sus propias cervezas en un recipiente térmico, pero, al ir a tomarlas luego del trabajo, una de hora después, ya habían dejado de estar a la temperatura adecuada.
-        Nos hace falta un frezzer –
-        Aquí no hay, y, aunque hubiera, posiblemente en una hora no alcance la temperatura ideal –
-        Si, las leyes de la termodinámica… –
-        Si, necesitaríamos algo así como un microondas, pero al revés…-
-        ¿Qué? –
-        Claro, eso, ¿Qué es lo que hace un microondas?...-
-        Pues, genera energía que transmite a lo que se esté cocinando en forma de ondas micrométricas…-
-        Aja –
-        Si, pero para poder hacer el proceso inverso necesitaríamos algo capaz de absorber energía, la que sobra de las cervezas, para que la temperatura disminuya rápidamente…-
-        Claro, la idea es buena, pero el calor que emiten las cervezas está en otra longitud de onda y para que esa energía fuera absorbida rápidamente deberíamos tener algo que sirva como un “súper sumidero”, que no existe…-
Y las palabras quedaron flotando en el aire
-        No, ni lo piensen – dijo uno poniendo en palabras la idea general
-        Si nos llegan a agarrar nos echan a patadas y no nos recibimos más –
-        ¿Por qué iban a agarrarnos? – pregunto otro
-        A ver ¿Cuánto tiempo necesitaríamos? – y se puso a hacer cálculos…al cabo de unos minutos comunico los resultados
-        90 segundos –
-        ¿Nada más? –
-        Y, si, no es mucha la energía a disipar –
-        Se puede hacer, las cámaras de seguridad tienen una secuencia de 2 cuadro por segundo, lo acabo de cronometrar –
-        Eso serian 3 barra 4 tomas –
-        Se puede disimular, nadie se daría cuenta –
Unos segundos de duda, y luego
-        Manos a la obra –
Uno se puso a jaquear los sistemas de seguridad, mientras los otros dos modificaban el microondas que hacía las veces de estufa en el laboratorio, para que funcione “al revés”.
Antes de que terminara el plazo estipulado para la limpieza habían terminado, con tiempo suficiente para hacer un ensayo…100 por ciento exitoso.
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-        Buenos señores ¿listos para reanudar el trabajo? –
-        Si profesor –
-        O.K. todos a trabajar mientras termino el informe final para enviarlo al consejo –
Mientras cada uno hacia lo suyo el profesor Picchiatello termino de “hermosear” el informe, el consejo tenía que tener bien claro a quien debían dar las gracias. Lo leyó un par de veces para estar seguro y luego lo envió. Justo cuando entraba …. Uno de sus peores ayudantes.
Solo verlo le indico que traía malas noticias, si hubiesen sido buenas habría venido cualquier otro
-        ¿Qué pasa? – rugió
-        Que ha cambiado señor –
-        ¿Qué ha cambiado? –
-        La masa de la muestra…
-        La masa de la muestra…¿Qué? –
-        Ha crecido señor –
-        ¡¿Cómo?! Eso es imposible –
Y salió corriendo hacia los monitores donde ya se había formado un pequeño corrillo de curiosos, todos mirando las extrañas gráficas
Él también
Las graficas de masa eran espeluznantes
Primero se mantenían estables, como era de esperar, pero de pronto la masa “desaparecía” por unos 90 segundos más o menos y luego volvía a aparecer, pero una decima de microgramo más pesada….y se repetía el mismo proceso 23 hs, 57 minutos y 30 segundos después
¡Era como que estuviera oscilando y ganando un decima de microgramo en cada proceso!
Era como si se estuviera creando masa
-        ¡No puede ser! ¡Debe haber algún error! ¡Un sabotaje! – gritó Picchiatello desesperado, pensando en el informe que acababa de enviar al consejo por correo electrónico
-        ¡¿Qué dicen los informes de seguridad?! – inquirió en su desesperación
-        Aun es temprano para asegurar nada, pero en la cámara de seguridad no se ve nada extraño, nada ha interactuado con la muestra en todo este tiempo profesor –
-        A ver – pidió desesperado
Efectivamente, tuvo que aceptar, en los videos de seguridad no se veía nada extraño.
No término de ver la secuencia, la detuvo en la última toma…sin darse cuenta.
En ese momento un sonido aviso de la llegada de un correo electrónico…seguramente la respuesta del consejo proponiéndolo para el Nobel….¿Cómo arreglaría esto? ¿Quién podía prever esta extraña oscilación de la materia oscura…?
Mientras se dirigía apesadumbrado a explicar lo inexplicable, pensó que en una de esas no fuera tan malo, que podía estar ante el mayor descubrimiento de la humanidad, y sonrió.
Pero antes de llegar a su oficina ya se le había pasado, un rápido calculo mental le había hecho ver que, si los datos leídos fueran ciertos…pasados los millones de años que habían pasado….todo el universo seria solido…
Mientras, en la última imagen de la pantalla de seguridad, aparecía, congelada, la foto de los tres estudiantes brindado con unas cervezas.
El jefe de seguridad no llego a prestarle atención, porque justo aparecieron los estudiantes, en sus trajes asepticos, para hacer su trabajo.
Era hora de retirarse. Apagaron todo y se marcharon.
Al día siguiente la masa de materia oscura se había incrementado misteriosamente en otra decima de microgramo.







viernes, 2 de marzo de 2018

Clase de baile


Clase de Baile

Desde casi el suelo, rodilla en tierra, mano al piso, levanto la cabeza más mirando la actitud de los demás que tratando de orientarse.
Uno a uno poso su mirada en cada uno de los presentes, sin decir palabra, mortificado.
Cerró momentáneamente los ojos y conto…uno, dos, tres….
Antes de llegar a 10 respiró profundo y se incorporo. Un intento de aplauso se congelo ante su sola mirada.
Con disimulo movió sus manos sobre su cuerpo, como si se quitara el polvo y volviendo a respirar esbozó una sonrisa, más desafiante que divertida. Volvió a intentarlo…aquello no podía ser más difícil que un pase de florete, pensó para sus adentros.
Pero lo era.
Por alguna razón no lo conseguía, le era imposible coordinar sus pasos, y, con cada fracaso, la sensación de vergüenza y humillación que lo invadían se lo hacía más difícil….hasta que por fin alguien se apiado de él e impuso silencio…
Y eso fue mágico, fue como si sus oídos, libres en la ausencia de sonido, dejaran libre la parte de su mente que necesitaba para lograrlo.
Dentro de su cabeza era como que una orquesta propia tocara solo música para él y su cuerpo, sincronizado, empezó a lograr los movimientos requeridos…era como en batalla….y un, dos, tres, al fondo, retirada, media vuelta y a empezar de nuevo….¡Lo estaba logrando!...
Hasta que la música volvió y la sincronización se perdió.
Soltó un juramento que dejo a todos paralizados
-        ¡No puedo hacerlo!, la música me pierde!! ¡necesito silencio para concentrarme! –
-        Pero eso no se puede Alonso – Protesto Irene
-        ¿Por qué? –
-        Pues, porque se baila con música - le aclaró Amelia tomándole la mano mientras los altavoces volvían a vibrar al ritmo de una bachata
-        Vamos animo, inténtalo de nuevo – Lo alentó Pacino que se movía con mucha más soltura tomando la mano de Angustias que giraba como un trompo siguiendo la música.
-        Que la gala es en las oficinas de Santo Domingo y este ministerio tiene que estar a la altura – Sentencio Ernesto, que saboreaba un delicioso ron con hielo acodado en la barra.
-        ¿O prefiere ir a la gala de Buenos Aires? Ahí se baila tango – desafío Salvador con una sonrisa picara.
-        ¿Qué remedio? – se dijo así mismo el soldado
-        ¡Música! – pidió.
Y todo empezó de nuevo. Si había aprendido a pelear con la espada, y después de tantas batallas seguía vivo, también aprendería a bailar bachata. 

domingo, 25 de febrero de 2018

Jazmín - una dolorosa decisión


Jazmin

                Ese día fue exactamente igual a todos los últimos 10 días, casi, casi desde el comienzo de la primavera.
                La noche anterior no había dormido muy bien, las consecuencias de su relación con ella hacían estragos en su cuerpo y poco o nada mitigaba el dolor el recuerdo de su dulce y penetrante perfume.
                Como se había hecho costumbre en la última semana, tomo una pastilla, en la espera del alivio que el medicamento le proporcionaría, y trato de dormir, con poco éxito.
                Él sabía que, si esto no se solucionaba pronto, tendría que tomar una decisión drástica, tenía que sobreponerse, ser más fuerte, unos instantes de voluptuoso placer sensual, sus caricias, su belleza, su embriagante perfume, lo estaban matando, pero, … es tan linda. Y él, que se consideraba un hombre duro, debía admitir que ella lo podía.
A la mañana, mal dormido, desayuno unos mates y se fue a trabajar. Todo el día, estuvo ocupado en diversas tareas, por lo que para nada se acordó de ella y un cierto alivio lo reconforto. Cuando notaba que podía estar todo el día sin ella crecía su determinación de cortarla, no la necesitaba, el mundo no se acababa cuando ella no estaba y su cuerpo retomaba la fuerza y vitalidad que tan bien lo hacían sentir….sí, si, si, sin lugar a dudas tenía que cortarla.
Con esa idea en la cabeza emprendió el regreso a casa. Mientras manejaba iba repasando los pasos que daría, como se le acercaría, y como la cortaría, sin decirle nada, sin intercambiar palabra, solo la cortaría y arrojaría los restos a la basura. Si, se tenía que terminar así, por su propia decisión, no cavia esperar a que todo sucediera naturalmente, su cuerpo no soportaría la lenta agonía de esperar que todo se diluyera con el tiempo, porque de eso también estaba seguro, más tarde o más temprano todo acabaría, ella cambiaria, su belleza ya no sería igual y su embriagador perfume, inevitablemente, se desvanecería y desparecía. Pero estaba seguro que no lo aguantaría, debía tomar la decisión y hacerlo.
Porque, ¿para qué prolongar esto? ¿Cuánto más podía durar? Seguramente que no mucho...y entonces, ¿Por qué no aguantar? ¿Por qué privarse así de su belleza, del placer de verla cada mañana al irse y cada tarde al regresar? Odiaba la duda, el sentirse así, inseguro, por una cosa tan tonta. Eso lo enojaba más. No, no, tenía que cortarla y debía hacerlo ya.
Llego a la casa con la decisión firmemente tomada. Sin bajarse del auto, abrió el portón automático, se estaciono en el jardín y….al abrir la puerta para bajarse…. La realidad le golpeo con la fuerza de un huracán. Solo abrir la puerta fue suficiente para que su perfume lo invadiera todo, para que su cerebro, embriagado por el aroma, le ordenara quedarse quieto, disfrutando las imágenes de la belleza y placer que ella le brindaba.
Entonces una lagrima comenzó a correrle por la mejilla, no pudo evitar notar su debilidad en este acto, luego se le hizo como un nudo en la garganta, y le nació el incontenible deseo e estornudar…no una sino dos, tres, cuatro veces.
No no había duda, era fuertemente alérgico a las flores, o podaba la planta o se moría.



sábado, 17 de febrero de 2018

Restos


Restos

Trabajosamente trepo la colina, y luego la bajo.
Con el dorso de la mano se quito la transpiración que le cubría la frente a causa del intenso calor.
Más de una vez había preguntado ¿Por qué debían caminar? Y más de una vez se lo habían explicado. Las razones eran valederas, sin lugar a dudas, pero teniendo medios aéreos para desplazarse tener que hacerlo a pie era enojoso. Pero era la única forma de ser todo lo cuidadosos que los trabajos de arqueología requerían.
A sus pies las aguas lamían la parte seca de la placa continental sobre la cual se hallaba parado, Al otro lado era fácilmente divisable la otra orilla, asentada en la placa continental que lenta e inexorable se apartaba de la que él pisaba, como lo había hecho desde antes de que el mar invadiera la hondonada que ahora ocupaba. Desde miles de años atrás, cuando la paulatinamente creciente falla continental aun no había sido inundada por el agua.
¿Cómo habría sido el paisaje antes? Reflexiono y se sentó a la sombra de un raquítico arbusto, pensando mientras con un palito dibujaba círculos en la arena de la playa.
¿Habrá sido un lugar fértil?, se preguntó.
¿Algún río de agua dulce correría por la, en esos tiempos, seca hondonada para descargar sus aguas en alguna laguna salitrosa? Seguramente, aunque a lo mejor no fuera permanentemente, quizás solo durante las lluvias.
¿Habrá habido hombres que construyeran ciudades a orillas de ese río? Eso también era posible, en las orillas del río o en sus cercanías. El agua es indispensable para la vida.
¿Y guerras por esas ciudades? De eso si podía estar seguro. Si había algo que parecía ser constante en la historia de la humanidad eso era la guerra. No importaban los motivos, que siempre los había.
Cerró los ojos unos instantes y pensó como habrá sido eso allí. Con la cantidad de restos que llevaban recolectados no tenía dudas que había habido muchas guerras. Quizás la zona, cuando el nuevo mar aun no existía, habría sido una especie de encrucijada o algo así, pues parecía haber restos de todos partes del mundo.
Quién sabe, quizás alguno de los grupos de hombres que habitaran el lugar hubiesen concebido la idea de ser superiores a los demás por el solo hecho de vivir allí, pudieron pensar que esa tierra les pertenecía por derecho divino…eso también era algo normal, las gentes tendían a considerase favorecidas por la divinidad, esto las reconfortaba y les daba razones para poder matar a todos los que quisieran compartir en lugar con ellos. Si la divinidad les había hecho nacer en otro lugar era porque no eran dignos  de vivir allí y pretender eso era directamente una ofensa contra el dios.
Con un poco de imaginación pudo ver los distintos ejércitos entrando y saliendo del lugar. En paso para otros destinos, conquistando y siendo conquistados.
Carros, tirados por caballos. Tanques, aviones, misiles, guerrilleros y guerreros matando y muriendo mientras sus jefes los veían desde la seguridad de sus despachos, tronos, refujios…
¡Ah la soberbia! Cuanto había sufrido la humanidad por ella.
Le empezó a doler la cabeza, le pasaba siempre que sus pensamientos lo llevaban a campos que no eran los de él. Él era un simple recolector, el trabajo de analizar lo que él y los otros como él recolectaban les correspondía a otros.
Con resignación se incorporo dejando el pobre reparo que brindaba el arbusto. Tomo un sorbo de agua de su cantimplora y continúo su trabajo, como tantos otros que, al igual que él, rastrillaban la zona.
Sin embargo la idea de las guerras que se pudieran haber librado en la zona no abandono del todo su mente.
Unos quince minutos después, al tomar un respiro mientras mojaba sus pies en el nuevo mar se rió pensando en aquello
¡Qué tonto habría sido todo, viendo lo que veía ahora!
¿Qué pensarían los hombres que pelearon esas guerras si pudieran ver lo efímero de sus esfuerzos? Tanto trabajo para terminar convertidos en arena bajo un mar aun en formación.
Una piedra donde resaltaban unas inscripciones, como si fueran en renglones escritos, en los cuales se veía “ ירושלים “,“Ιερουσαλήμ”,”Jerusa..” (El ultimo renglón estaba roto y faltaba una parte) llamo su atención al ser movida por las suaves olas del aun angosto mar, seguro algo significarían. La recogió, la guardo en su morral y se desentendió, ya habría otros que se ocuparan de estudiarlas.


jueves, 25 de enero de 2018

El Asustador de Chicos

El asustador de chicos

                El día promediaba la tarde. En el cielo un sol amarillo pálido entibiaba el aire invernal invitando a dormitar la siesta en alguno de los varios bancos de la plaza, por lo que, no teniendo nada más importante que hacer, decidió regalarse con ese pequeño gran placer de dejarse llevar en brazos de Morfeo arropado con la manta de Febo.
                Así buscó un banco cualquiera, mitad al sol, mitad a la sombra, se sentó y entrecerrando los ojos comenzó a soñar. De a poco, la conciencia abandonó su mente dejando lugar para las imágenes del ensueño.
                Imágenes de recuerdos pasados, de cuando era joven y tenía toda la fuerza y prestancia del comienzo de la vida, de cuando su presencia no causaba rechazo y se sentía, si no querido, por lo menos no rechazado. Le llegaban, junto con las imágenes, aromas y sonidos queridos, del viento en la sierras, durante un picnic del día de la primavera, la sonrisa de Martina, siempre tan tentadora e inalcanzable, la única que lo miraba con esos ojos que a él le hacían sentir el alma chiquita y la lengua dura…
                Sacudió la cabeza en un vano intento de apartar las ideas del rumbo que empezaban a tomar, no quería recordar su pasado, solo quería dormitar un rato al sol. Pero la memoria, cuando se la libera de la conciencia, suele ser muy difícil de manejar, y de a poco siguieron sucediéndose imágenes, la mayoría poco felices, mostrándole nuevamente, en una sucesión digna de un varieté barato, de mala calidad, las imágenes de sus fracasos, porque, ahora, al final de sus días, pasada ya la época de la esperanza, época en la que, a cada fracaso uno le puede anteponer un proyecto nuevo y la esperanza de un próximo triunfo, tenía que admitir que era un fracasado. De todos las cosas que había encarado en la vida nada le había salido bien….todo había sido una sucesión de fracasos que lo habían convertido en lo que era hoy, un viejo feo y huraño, sin amigos ni familia, una de esas personas de las que se dice que, el día que se mueran, tendrán que hacerle el ataúd con las manijas para adentro, porque no habrá nadie que lo cargue para trasladarlo a la última morada.
                De pronto una briza fresca le trajo la conciencia nuevamente, el sol, en su diario y eterno derrotero, se había movido como para que la sombra del ciprés le alcanzara, privándolo de su calor. Por lo que tuvo que moverse unos centímetros para recuperarlo.
                Pero ya era tarde, aunque cerró los ojos no volvió a dormirse, lo que, al final no era tan malo, porque los sueños no eran buenos. Sin embargo no pudo menos que seguir las reflexiones de lo que había estado recordando y, quizás contra su voluntad, dejo escapar una sonrisa al tomar conciencia de lo que hacía hora, porque si bien se podía decir que era un fracasado no se podía decir que fuera un cobarde ya que, a pesar de los continuos contratiempos, jamás había dejado de pelear. Nunca le había dado vuelta la cara a la vida, y con las pocas herramientas que esta le dejara disponibles, o aun inventado las que podía cuando la vida nada le daba, siempre la había peleado.
                Así es como había encontrado su actual profesión. Todo había empezado, como la mayoría de las cosas, por casualidad, así, una tarde, mientras pasaba solo, como de costumbre, por una plaza muy parecida a esa, había visto a una joven mamá llevar una lucha desigual, en la cual salía perdidosa a todas luces, contra un pequeño rapaz de no más de 3 años, que quería soltarse de la mano de ella para ir a correr la palomas. Se quedó unos minutos observando hasta que se decidió a actuar, entonces se acercó despacito a la pareja y, poniendo su voz más grave dijo: - Señora, permítame presentarme, soy el hombre de la bolsa y, si el niño se suelta de su mano tendré que llevármelo – esto último lo dijo mirando fijamente a los ojos del chico, que se agarró fuertemente a su madre, no fuera a ser cierto eso que decía ese hombre tan viejo y feo. Luego de logrado el efecto y solucionado el problema se dio vuelta y se marcho, con una sensación similar a la que debe de haber sentido el Quijote al solucionar uno de sus famosos entuertos. Por su puesto también lo hizo para no ver la cara de la madre, que tenía una expresión muy parecida a la del chico, pero en fin, no hay victoria sin perdida y lo importante era que el chico había dejado de pelear y la madre lo tenía más tranquilo.
                Y pensando en eso fue que se dio cuenta que era bueno para algo, y que tenia, nuevamente, algo útil que hacer, “asustar chicos”. Y así se había convertido en lo que era ahora, el asustador de chicos de esa plaza.
                A partir de ese día todas las tardes volvía a esa plaza y se ocupaba de asustar a los chicos que se portaban mal.
                Al principio las madres lo miraban con recelo, pero luego, conforme vieron que era inofensivo, y a hasta útil, empezaron a ser amables con él, aunque no mucho, solo lo suficiente para hacerle saber que apreciaban tener al “hombre de la bolsa” a mano para convencer a sus díscolos retoños cuando estos se ponían más pesados que de costumbre.
                Sin embargo no podía decir que le gustara ser un asustador de chicos, daría la mitad de lo que le quedaba de vida por tener un chico que le regalara una sonrisa, pero, en fin, por lo menos parecía haber encontrado algo en lo que era bueno, como si al final de sus días hubiese encontrado la formula del éxito, y ese pensamiento, la sensación de triunfo, le daba un paliativo a su pobre alma, casi la felicidad del triunfo.
                El solcito estaba volviendo a adormecerlo cuando una pequeña presión, casi imperceptible, le sacudió muy suavecito la mano. Primero no le presto atención, pensando que tan solo seria que la mano se le estaba quedando dormida, con los problemas circulatorios eso no era raro, pero, como después de un rato la presión no solo continuaba si no que, evidentemente, le sacudía la mano, no tuvo más remedio que abrir un ojo para espiar que era aquello.
                De haber tenido otra cara con seguridad se le habría notado la sorpresa, pues la presión que sentía en el dedo índice de la mano izquierda provenía de una manita casi diminuta, que a su vez pertenecía a una pequeña niña, de dorados cabellos y claros ojos, que, con total desfachatez lo miraba fijamente.
                Habrase visto semejante gesto.  En todos los años que llevaba como asustador de chicos nunca nadie se había atrevido a tanto. La sola presencia de esa niña apretando su dedo estaba haciendo tambalear esa imagen  de asustador de chicos que tan firme parecía ser. Esto no podía ser así que abriendo grandemente los dos ojos y mirando fijamente a la niña dijo: Buuuuu….
                Eso solo, normalmente, habría bastado para alejar de allí al más osado de los rapaces, pero… la niñita seguía allí.
                No solo seguía allí, si no que, con la otra mano le hacia señas para que se acercara.
                Perplejo no pudo hacer otra cosa más que obedecer y ahí fue donde ocurrió aquella cosa tan increíble, cuando su cara estuvo cerca de la nena, esta le dio un beso en la mejilla…
                La boca se le abrió como a un tonto y el alma se le plegó como un pañuelo.
                ¡Martina!, sonó la voz de la madre llamando.
                La niñita soltó el dedo, se dio media vuelta y salió saltando hacia ella.
El siguió con la boca abierta un rato largo.
Había vuelto a fracasar….y eso lo había hecho tremendamente feliz.
               

               
               


miércoles, 10 de enero de 2018

Ecuador al Sur - un viaje al destino

Ecuador al Sur

Hasta el alba, un tiempo antes de la primera claridad, el cielo había estado completamente despejado, mostrando en toda su grandeza ese espectacular rosario de luces en que era tan difícil encontrar las estrellas que le habían sido conocidas de su niñez, las que le  habían acompañado toda la vida, hasta que se había hecho a la mar persiguiendo la quimera del nuevo mundo.
-Vamos chaval, que allí llegas y te llenas de oro- le decían unos
-Que las mujeres son hermosas y deseosas de complacerte- oía decir a otros, mientras trapeaba el piso de alguna taberna del puerto.
-Que todo es aventura- decían otros más.
Y, quizás lo más importante,
-Que no volverás a pasar hambre, coños- afirmaba alguien con total seguridad mientras se frotaba el voluminoso vientre.
-Que allí tiras una semilla y cosechas 100, así de rica es la tierra- decía alguien mientras supervisaba la estiva de bolsas de trigo
-Que si sueltas una vaca, cuando la vas a buscar ya viene con el becerro al lado- aventuraba otro que se disponía a embarcar con su familia
-Que, a poco de andar, te consigues un terrenito y ya no dependes más de nadie, eres tú propio Señor- Comentaban entres si dos que en Castilla no eran más que peones de campo y en América se habían convertido en terratenientes….
Su señor…su propio dueño….no volver a pasar hambre, tener mujer. Qué bien sonaba aquello y que cerca parecía, que si era cuestión de estirar la mano y tomarlo…
Por su puesto él sabía que no era tan así, que América estaba muy lejos, como a tres meses de navegación, pero, bien decía la conseja, el camino se hace andando….y comenzar a andar era empezar a llegar.
Y así fue todo uno. Andar por el puerto de Sevilla, revisando en la basura, buscando que comer, escapando de la hermandad, oír el llamado del reclutador y anotarse.
Así, una hermosa mañana de Abril levaron anclas, proa al Atlántico profundo, dejando atrás la España de su niñez, y poco más, pues ni padre ni madre tenía, y, si tenía hermanos no lo sabía, pues hacía años que no tenía noticias de ellos.
De apoco su vida comenzó a cambiar, aunque duro el trabajo, había camaradería y ¡se comía dos veces todos los días!.
 Conforme pasaban los días y el viento el soplaba, los kilómetros se hacían y Europa se desdibujaba.
Como todos los cambios graduales, uno no los advierte hasta que ya son significativos, pasado un largo tiempo. Primero era una leve deriva, poco a poco unas estrellas se acostaban sobre el septentrión mientras que, lenta, muy lentamente, otras se levantaban por el horizonte sur…hasta que, como si pasara de pronto, uno se encontraba que el ecuador estaba sobre su cabeza, y a poco de andar, zas, el cielo había cambiado por completo.
Así eran las cosas en este lado del mundo, al cruzar el Ecuador todo se daba vueltas, las constelaciones cambiaban, los continentes cambiaban, los hombres cambiaban.
Lo único que parecía no cambiar eran los cambios de tiempo. Acá como allá de pronto el barómetro empezaba a bajar, el cielo se cubría y las estrellas desaparecían. Las nubes ganaban la batalla y lo festejaban con despilfarro de luces, colores y ruidos. Truenos y relámpagos preanunciaban la lluvia y los vientos, que a veces eran suaves e inofensivos y otras se volvían fuertes y temibles.
Perdido en la soledad del carajo, con casi todos durmiendo bajo cubierta porque la estación era fría y la latitud relativamente alta, el alma se le acurrucaba en el corazón ante la vista de tanta imponencia.
Atado al mástil, para minimizar el riesgo de una caída, acompañaba el bamboleo del barco, a babor a estribor, a babor de nuevo y de nuevo a estribor, como si fuera de regreso a la casa con unos cuantos vinos de más, en medio de una oscuridad cerrada, solo interrumpida esporádicamente por los relámpagos.
Allá arriba, sin estrellas que ver, solo, cumpliendo su deber de vigilar la costa, que ya no se veía sino que apenas se adivinaba, como una nube baja, cerca del horizonte, libraba batalla con la naturaleza para ayudar a mantener a flote ese halito de vida en que se agrupaban todos.
En vano esforzaba sus ojos, aun jóvenes, para ver la costa, más que la costa, las olas que rompían cerca de ella avisando de la presencia de piedras sumergidas y otros escollos letales, todo era olas y espuma, acá y allá las olas se elevaban dantescas, temibles….pero el barco resistía, era una buena nave, muy marinera, que ya había sorteado otras tormentas, no había nada que temer, pronto pasaría todo y entrarían en puerto en ese bajo y traicionero puerto de Santa María de los Buenos Aires, bien adentro del rio de la Plata, desde allí podría seguir camino hacia el Perú, o hacia las misiones Jesuíticas del Paraguay, o conchabarse en alguna estancia del lugar….ya vería, con no más de 20 años, fuerte y con buena salud, el mundo era todo una promesa.
En la inmensa soledad del puesto de vigía, con muchas horas de estar atado y sin posibilidad de ser reemplazado hasta que la tormenta amainara, el exceso de presión actúa como sedante, el alma dice que solo es cuestión de aguantar un poco más, que Dios no dejara que le pase nada, que los parpados se caen y solo el sacudir del barco los abre, que el frio del agua te insensibiliza, que el viento helado te atonta, que la imagen del sol sobre los campos futuros te seduce….que la vista de la bella muchacha que te llama y desaparece cuando abres los ojos te pide que sigas soñando….que la costa es imposible de ver…
Que la nave se sacude más fuerte que de costumbre, que sientes que la cabeza te estalla con un golpe que no sabes que o quien te da, que la muchacha te llama y te ofrece un buen plato de cocido, que tanto necesitas para sacarte el frio, que abajo todos gritan, que la muchacha te ofrece una jarra de fresca agua y que tu, asustado, rechazas bruscamente, que la jarra se rompe y el agua te moja la cara, te llena la boca, los pulmones, y quieres huir, pero estas atado y luchas….y la muchacha que te llama de nuevo y te pide le sigas, y quieres ir con ella, pero estas atado….y la ves como se va y las promesas que se van con ella, y en un último acto de dramatismo levantas la vista y ahí están de nuevo las estrellas, pero no las de este lado del Ecuador, si no las otras, las del lado norte, las tuyas, las de Castilla, y lo último que oyes es el rugir de las olas y el silencio profundo del mar que lo aplasta todo.